Como la
lluvia de estrellas de una noche de verano.
Como el
instante de libertad que sentíamos al columpiarnos y llegar a lo más alto.
Como la
primera gota de lluvia de una gran tormenta. Esa gran tormenta que nos volvió locos
el uno por el otro.
Como la sonrisa de tus ojos, que es más sincera que la de tus labios.
Como nuestro primer beso.
Como ese último abrazo que nos dejó a ambos sin aliento. Tan fugaz… y tan intenso.

La felicidad es brief & intense; de otro modo no tendría sentido :)
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